viernes, 4 de julio de 2014

"...Mi papá fue de las personas más maravillosas del mundo, creo que era la persona justa para ser mi papá.
Los primeros recuerdos que tengo de él son sus ojos chiquitos, que yo también tengo, herencia que a veces no me gusta tanto, porque el mundo es tan grande y me parece que no me alcanzan con un par tan pequeños. Los ojitos de mi papá eran de color marrón que a veces se ponían más claros pero nunca avellanas, tenían un brillo inquieto que ahora reconozco en los enormes ojos de mi sobrina más chiquita. Ese brillo era el de querer aprender todo el tiempo. Si hay algo que mi papa siempre me inculcó fue que hay todo un universo para aprender, pero que no necesariamente hay que saberlo todo, porque eso es prácticamente imposible..."
"...Yo siempre sentí una conexión muy especial con mi papá, porque siempre me parecía que el sabía lo que yo quería, entonces no necesitaba decirle demasiado, además me gustaba aprender mucho de él, escuchar las historias que me contaba y no es por alardear, pero muchos dicen que se los recuerdo cuando me ven, y eso me pone muy orgullosa, por que mi papá con todos sus pros y sus contras, era, es y será una gran persona..."
"...Cuando salíamos a dar una vuelta al centro, recuerdo que yo caminaba al lado de él, mi hermana más grande al lado de mi mamá y las chicas más chicas caminaban juntas, todos de dos en dos.
Cuando salíamos a dar una vuelta en bicicleta era seguro motivo de alegría para todas, esos son hermosos recuerdos! Cada una con su bici, nos levantábamos muy temprano para prepararlas y mi mamá alistaba la mochila con comida para irnos por ahí. Nos íbamos lejos, lejos, según yo a esa edad, pero seguramente no era tan lejos. Comíamos alguna cosita  y corríamos carreritas en el parque. Nos metíamos a la “jungla” que hay en Barrio Las Lilas, pescábamos mojarritas en el parque Sarmiento o meternos en la fuente cerca de “Sopelsa” o nos íbamos hasta la “metalúrgica”. Nos conocíamos casi todas las ciclovias de la periferia de la ciudad. Nos encontraba la lluvia, nos improvisábamos un impermeable, se nos pinchaba una rueda y los parches no andaban… se rellenaban las llantas con lo que encontrábamos, no recuerdo nunca protestar por nada cuando era el domingo de bicicletas, o que alguien dijera que le dolían las piernas o que estaba cansado. Solo recuerdo que habáa que desarmar la bicicleta entera para limpiarla y armarla de nuevo era engorroso, nunca me quedaron las ruedas alineadas..."
"...Mi papa era muy bueno, y no era muy exigente, solo pedía que no faltáramos al respeto, que diéramos las gracias cuando era debido y que aprendiéramos que la palabra más difícil de sentir al decir es perdón, porque a las personas les encanta tener la razón..."
"...La noche anterior a que mi papá muriera, habíamos quedado de hablar de cómo me habáa ido en la casa de mi amiga esa noche, yo recuerdo que le dije que le contaba mañana porque tenáa mucho sueño. Pero nunca me esperó a que le contara, y yo nunca me quedé para contarle. Esa mañana fue muy trágica y ni en mil años podré quitarme todas las sensaciones que tuve. Recuerdo absolutamente todo, cada detalle y cada cosa, pero no entendí al tiempo, será porque fue la única vez que se aprovechó que no le prestaba atención y se adelantaba, se volvía, se detenía y luego se salteaba..."

(Cuando pasan los años. 2011. VB)
 Te extraño :(

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